(1924 - 2008)
Touch of Evil

Ya veis que en mi corta vida he conocido a unos cuantos sicarios, pero A punto C punto, no hay más que verlo, es especial.
Desconozco su pasado. No sé qué le hizo convertirse en lo que es. Quizás una infancia horrorosa. Quizás un simple trastorno mental. Quizás nada. Nos empeñamos en buscar las raíces del mal y a veces no existen: la gente es mala porque sí. Punto.
A mis compis de clan no les gusta: da mala fama al noble oficio de asesino a sueldo. Porque no es un profesional, sino un obseso de la muerte. Muerde la mano que le da de comer y eso no es bueno para el negocio.
Y todo lo hace como si se viera abocado irremediablemente a ello, como si él no decidiera: el azar, el honor, la palabra dada lo obligan. Típico de psicópatas.
Que esté chalao no quiere decir que no sea jodidamente eficaz en su faena. Se propone un objetivo y allá va, de cabeza, como los burros, sin mirar para los lados, no vaya a ser que se distraiga. Le da lo mismo un balazo en la pierna que un hueso a la vista. Él tira palante. ¿Qué le mueve? ¿El dinero? ¿El gusto por matar? ¡Quién sabe! Casi prefiero no meterme en su cabeza. Puede que encuentre algo demasiado familiar.
PELÍCULA:
No es país para viejos (No country for old men), 2007
Dirección: Joel y Ethan Coen
Intérprete: Javier Bardem
